Papel del padre en el embarazo

A través de los años el papel del padre ha ido cambiando en la familia. En las generaciones pasadas, en muchos casos el padre era un mero sustentador económico. En la actualidad, este papel ha ido cambiado y el padre ha tomado un papel más activo en la crianza de los hijos, en sus cuidados físicos, en su educación, y con mayor implicación emocional. Por este motivo se está estudiando el papel que el padre desempeña hoy en día durante el embarazo, puesto que la implicación que tome en este período puede ser determinante en la posterior vinculación con su hijo.

Desde el punto de vista biológico también se está estudiando qué pasa en el cuerpo del futuro papá y se ha descubierto que hay variaciones en los niveles hormonales masculinos conforme avanza el embarazo. Algunas de las hormonas implicadas en estas variaciones son la testosterona, el estradiol o la prolactina. Los niveles de testosterona disminuyen haciendo que el deseo sexual del hombre disminuya y se muestre más cariñoso según estudios realizados por Katherine Wynne-Edwards (profesora de biología en la universidad de Queen en Kingston). La prolactina aumenta su nivel en sangre (Alison Fleming, profesora de psicología en la Universidad de Toronto), lo cual produce que estén más alertas al llanto de su bebé, y a su vez, los hombres con un nivel más bajo de testosterona sienten más la necesidad de responder al llanto. Dentro de los cambios fisiológicos, el futuro padre puede sufrir el denominado Síndrome de Couvade (Conner y Denson 1990) por el cual somatizan síntomas físicos iguales a los de la futura mamá como náuseas matutinas, cansancio, aumento de peso, dolores de piernas, “antojos”, etc…

El futuro papá puede sentir además de estos cambios, ansiedad, inseguridad, miedo al futuro, puede cuestionarse si será un buen padre y aunque cada hombre tiene su propio ritmo de adaptación ante este hito, puede sentirse reconfortado en este proceso encontrando un lugar en el que posicionarse al lado de su pareja embarazada.

De cualquier manera existen pautas que pueden ayudar al futuro papá para que este proceso se produzca con mayor tranquilidad y menor ambigüedad:

  • Implicación en el embarazo: Acudir la pareja a los controles médicos durante el embarazo -siempre que sea posible- es una manera de sentirse dentro del proceso, aunque como comenta Daniel Bailly «La presencia de los padres en las sesiones de preparación al parto, está bien, pero no constituye una respuesta específica de los padres», es decir, también puede trabajar el apego con el feto al hablarle desde el exterior (el feto comienza a oír a partir del cuarto mes de embarazo), escuchando los latidos del corazón (empiezan a escucharse a partir del quinto mes de embarazo), sintiendo como se mueve el feto en el útero con el tacto al sentir sus pataditas (estas se pueden sentir a partir del sexto mes desde la concepción).
  • Redefinirse en su futuro rol de padre: se puede trabajar imaginando desde cómo será su carita, como lo acunará, las palabras que le dirigirá,…
  • La nueva imagen de la pareja: integrándola en su mente además de como compañera y amante, como mamá de un futuro hijo en común.
  • Buscar información sobre lo que está ocurriendo en el cuerpo y la mente de su pareja, leerlo juntos y comentarlo.
  • Sexualidad: En principio, si el médico no dice lo contrario se pueden mantener relaciones sexuales durante los 9 meses de embarazo. Si existiese alguna contraindicación, la afectividad se puede seguir manteniendo a través de los besos, abrazos, caricias íntimas, masturbación.

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